
Estas cosas sí valen la pena… el tiempo invertido de técnicos especializados, trae una nueva solución para las personas que no pueden ver. En vez de los típicos bastones que no tienen más cualidades que su tamaño para avisar sobre los obstáculos del camino, este diseño de Sebastían Ritzler trae incorporados una cámara y sensores que miden la proximidad de los objetos del camino.
Lo interesante, es que los datos obtenidos son procesados por el bastón de modo que se transforman en audio, entonces el usuario puede escuchar (utilizando los auriculares indicados), qué es lo que está en el camino… de esta forma, se transforma en una herramienta útil e interesante para todos aquellos que la necesitan… además el diseño es ergonométrico… de esta forma el usuario también gana en comodidad.
Aún no pasa de ser un proyecto, pero de llegar a comercializarse, esto tendría un costo aproximado de ciento cincuenta euros según se comenta.
Vía TecnoCHICA
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