
Este no es el primer teclado con estas prestaciones, pero seguro es la primera opción para los que buscan un teclado que se adapte a condiciones extremas, incluso (de ser necesario) lavarlo bajo una canilla. El teclado SKM es similar a un teclado ordinario, esto quiere decir que se siente igual al teclear (no como otros teclados de silicona). Para funcionar correctamente el teclado no necesita la instalación de ningún driver, solo hay que conectarlo al USB y listo, es un teclado de 102 teclas que tiene además un ratón integrado.
Es ideal para el uso en laboratorios u hospitales cuando las medidas de higiene son extremas.

Vía symcod.
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