
Sin lugar a dudas el D-Box GP-200 es una silla que todos queremos tener para disfrutar aún más la potencia y realismo de las consolas de última generación, pues no es poca cosa contar con una de estas, claro que tampoco es para cualquiera… cuesta bastante dinero señores, pero no puedo dejar de anhelar esto.
Solo imaginen lo que sería estar en una silla acolchada que se sostiene en tres cilindros hidráulicos y cuanta nada más y nada menos que con cinco parlantes. Pero tiene más características interesantes, pues los cilindros hidráulicos se mueven al compás del juego… algo que sumado al sonido realista puede hacernos sentir realmente en la carrera.
Lamentablemente me tendré que conformar con una sala de vídeo juegos para disfrutar algo así, porque 16.425 dólares está muy lejos de mi alcance… y como me duele
Vía SCI FI
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